Canción triste y de amor

La torpeza de engañarse a uno mismo.
La dificultad de esconder los recuerdos.
La fragilidad de la memoria del pez torpedo
que emponzoña las aguas de soledad.

Como un ruiseñor príncipe del alba
desprecio el canto de las sirenas.
en busca del canto de la cigarra,
en busca de una canción triste y de amor.

Soñé manantiales en tu espalda tranquila,
soñé ser luz en los vértices de tu oscuridad.

Esculpí mis ecos en tus latidos y
desgarré mi alma en tus cortinas.

Bebe de mi, como bebes de las miradas sin sombra,
de mi segmento en prosa que te atrapa,
de mi locura sorda y de guadaña,
de la ilusión perdida en los mapas.

Fotos de seda visceral,
la pintura que da color al meteorito,
el tendero que sonríe en su cotidianeidad,
las marcas en la piel. El último grito.

El crujir de las cadenas en mi cuello
son las pieles y el azufre del camino.
Ahora mi amor, el permiso, la condena,
la ausencia de aire que impide respirar.

El olor de los bares en mi espalda,
no existe el sudor sin esfuerzo
ni amor a uno mismo sin salto al vacío.

Hunde hasta el fondo el
umbral de l equilibrio,
Sueña despierta en mi silencio,
cuéntame callada que estás aquí.

Tiempo de la ausencia que chilla,
tiempo de olores de mercadillo prestados.
Tiempo de sabores ajenos perpetuos,
tiempo de gritar al universo -”te quiero”-.

6 comentarios sobre “Canción triste y de amor

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s