Ruido

Ruido.
Ruido es quedarme callado o gritar en tu ausencia.
Ruido es no escuchar el terremoto a tu lado.
Ruido es quedarme callado o encontrar en tus ojos las razones.
Ruido es estallar de silencio a cada paso, 
en cada caída de ojos,
en cada paso camino del motor.
Ruido es salirse de la vía 
y arrastrarse en el desierto,
acompasar el misterio sin palabras, 
escaparse de la escena 
y notar el brazo sosteniendo la cintura.
Ruido es llenar el tiempo con tu risa,
cardar la lana de tu cabello 
y sentir la prisa de correr, 
de volverte a ver,
de frenar el olvido 
y llenar cada instante de motivos.
Ruido es murmurar a los cuatro vientos
la valentía del cobarde. Y su cobardía.
Ruido es entorpecer su trabajo al olvido 
y clavarle una bala en el corazón.
Ruido es romper los espejos, 
los paisajes que consuelan tus anhelos,
ruido es cantar en voz baja, 
ordenar callar a la guitarra,
quedarme sentado mirando, 
entorpeciendo los segundos en el reloj 
mientras tus ojos me gritan “por favor, quédate callado”.
Ruido es empaparse en el presente, 
nadar en su oleaje complaciente
y matar, 
destrozar este delirio de visita al infierno.
Ruido es gargantear,
si el ruido y la lengua lo permite,
en tu boca,
volver a rozarte los ojos con los nervios,
reventar las agujas del tiempo de nuevo, 
o por primera vez.
Ruido es hallarme cansado mientras gritas, 
acompañarte sincero en tu silencio.
Rozar tu duermevela sosteniendo las ganas de correr,
de hacerme gigante entre tus piernas, 
de seguirte en cada esquina para decirte,
sin palabras,
que la verdad es más difícil de creer.
Ruido es hacerte ruido, 
hacerte el amor sin tocarte,
hacer carreras de élite 
por la montaña de tu vientre,
escribirte el sexo sin tocarlo,
resbalar el sentimiento sentado en tus pupilas.
Ruido es cerrar cicatrices o abrirse en canal,
comernos los corazones de madrugada,
despellejarlos hasta no dejar gotas de sangre 
que ensucie nuestro encuentro,
o mancharlo todo,
cada paisaje de nosotros,
cada paisaje polar en el fondo de tu mar.
Ruido es la orilla de tu mano,
acariciada sutilmente,
ruido es esperar que pase el huracán 
o que me recoja
en el borde del camino y me lleve lejos, 
muy lejos,
donde no se escuche ruido,
nada de éste ruido.

Agosto 2015

Sígueme en Instagram @eltrovadordelfrac
Apareciste de la nada
como una ráfaga de luz.
Cuando sostuve la mirada
el ruido se apagó.

Ahora el tiempo es relativo.
No pasa por nosotros dos.
Tu y yo hemos sobrevivido
a tanto ruido.

8 comentarios sobre “Ruido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s