La muchacha de los pendientes de plata.

Nunca tuvo pendientes por que su historia nunca lo permitió.  La mancha de su cara refleja los golpes que la vida le ha dado y el brillo de sus ojos reflejan la calma de su corazón derrotado de sueños. La vida le sorprendió con un rastrillo y una pala en la mano, cuidando los campos … Sigue leyendo La muchacha de los pendientes de plata.

No hace mucho, no muy lejos.

No hace mucho, no muy lejos. El hombre cambiaba la historia de la humanidad. Un hecho histórico que hacía del mundo algo desagradable y espantoso. Hombres que humillan hombres, hombres que utilizan los llantos de sus semejantes como leña para los hornos del terror. Hombres que caen en éste siglo dejando un vacío peligroso para … Sigue leyendo No hace mucho, no muy lejos.

El banco.

Hoy parece que hace algo de sol. Pero engaña. El frío se aferra a las mejillas y los dedos que sostienen el cigarrillo. El banco sigue sucio. Hace días que nadie lo limpia y hay algo raro en el ambiente. Uno cree que el día de hoy sostiene el cambio entre sus manos, pero a … Sigue leyendo El banco.

Solo quiero que me pase.

Hoy parece que va a llover, y como siempre, me he dejado el paraguas en casa. Da igual, seguramente terminará por no caer ni gota. Noto mi paso un poco extraño, un poco más rápido de lo normal, más seco y profundo, más nítido y directo. Pero sobretodo incontrolable. El cambio de hora ha afectado … Sigue leyendo Solo quiero que me pase.

El espacio y el vacío.

Cualquiera hubiera cambiado hoy sus pies por los míos. Sol, tiempo, espacio. Y sin embargo vacío, muy vacío. Fuencarral, ésta tarde de domingo está llena de gente y a mi me parece triste y vacía, rocosa y húmeda, triste y superficial. Se respira libertad, ahora que yo me siento tan preso. Paso por aquellos sitios … Sigue leyendo El espacio y el vacío.

En un bar cualquiera.

La tarde está más calurosa de lo que parecía y los dos entran en el bar con algún signo de agotamiento. Parece que quedaron cerca y pasaron al primer sitio que les parecía bien. Ambos tratan de disimular las secuelas que el sudor decide dejar en sus cuerpos y sus ropas. Ella hoy se ha … Sigue leyendo En un bar cualquiera.

La mentira más hermosa de todas.

-¿Vamos a estar mucho tiempo así?-. Y se quedó mirando el vacío delante de sus ojos, masticando la angustia que le provocaba ver que estaba…sin estar. -¿Así como?-. Preguntó ella, que tras esa coraza de verano escondía esa mirada dulce, triste y amarga que le hacía salivar cada mañana. -Así, sin hablarnos. Así, con el … Sigue leyendo La mentira más hermosa de todas.

Envejecer de la mano.

La arruga entorpece el movimiento de mi mano sobre la suya. La caricia que tantas veces buscamos con el paso de los años... Mi artrítica mano la busca, recuerda el calor que recibía entre sus dedos, tan helada, tan lejana hoy. Tan distante hoy.  Tan necesaria.  (Participa en el concurso de microrrelatos " pluma, tinta … Sigue leyendo Envejecer de la mano.