Cuarentena titiritera

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Tu nombre abajo.

Ya no apareces. Tu nombre desaparece de la primera pantalla, y se pierde el mecanismo del clickeo automático. Arrastro hacia arriba esperando verte aparecer, y noto el peso de la distancia que a ratos, es más corta, que a ratos es un abrazo. Pero no consuela. Verte tan abajo ejerce una fuerza horrible en el … Sigue leyendo Tu nombre abajo.

Éste corazón.

El trovador del frac te recita. Pincha aquí. Éste corazón, ya no funciona con latidos. Éste corazón funciona con vuelcos de madrugada, y una tortilla de patata en la nevera. Que ya no sabe lo que quiere y se permite la tristeza algunas veces y la vehemencia otras. Sabe reír. Sabe llorar. Sabe masticar las … Sigue leyendo Éste corazón.

El espacio y el vacío.

Cualquiera hubiera cambiado hoy sus pies por los míos. Sol, tiempo, espacio. Y sin embargo vacío, muy vacío. Fuencarral, ésta tarde de domingo está llena de gente y a mi me parece triste y vacía, rocosa y húmeda, triste y superficial. Se respira libertad, ahora que yo me siento tan preso. Paso por aquellos sitios … Sigue leyendo El espacio y el vacío.

Si te digo la verdad (texto para Cuarentena titiritera).

El trovador del frac te recita. Pincha aquí. Si te digo la verdad, te digo que encontré mi mejor versión, en la piel que se escama cada día. En el sonido del badajo al golpear, en el vino que nos separa y nos acerca, en el arrullo y el sentido de cuidarnos, en cada experiencia … Sigue leyendo Si te digo la verdad (texto para Cuarentena titiritera).

El espejismo de intentar ser uno mismo.

El trovador del frac te recita. Pincha aquí. Hoy “reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo”, De tirar todas las puertas y no mirar más atrás. El poder de ser yo, por que me sienta muy bien ser yo. Reivindico el poder de brillar más de lo normal, como en la canción de Sílvia … Sigue leyendo El espejismo de intentar ser uno mismo.

Si te digo la verdad

Si te digo la verdad, solo me sale mentirte. Decirte que no quiero un beso por sorpresa. Unos labios con el carmín destrozado. Una discusión complicada. La reconciliación. Tus ojos y sus silencios. Los míos que se pierden en los tuyos. Tu vida que compartes. La mía que nunca será tuya. La rabia . La … Sigue leyendo Si te digo la verdad

No me hagas daño.

No me hagas daño. Hazme el amor, la guerra, el sexo o el infinito en tus labios. Pero no me hagas daño. No me hagas daño, se sincera, dime lo que necesites, o solo medias verdades. O no me digas nada y cerremos los labios para siempre. Pero no me hagas daño. No me hagas … Sigue leyendo No me hagas daño.

En un bar cualquiera.

La tarde está más calurosa de lo que parecía y los dos entran en el bar con algún signo de agotamiento. Parece que quedaron cerca y pasaron al primer sitio que les parecía bien. Ambos tratan de disimular las secuelas que el sudor decide dejar en sus cuerpos y sus ropas. Ella hoy se ha … Sigue leyendo En un bar cualquiera.

El hombre del piano

Se puede llorar con una canción. El hombre del piano vino a visitarme en la ducha y me vi reflejado en el cristal de la mampara y el marrón de los azulejos. “Ay…amor mío…que terriblemente absurdo es estar vivo. Sin el alma de tu cuerpo…sin tu latido…”, suena antes y ya tiembla algo dentro entre … Sigue leyendo El hombre del piano

Quiero quemar el aceite.

El trovador del frac te recita. Pincha aquí Quiero quemar el aceite, comer la comida fría, y dejar pasar el tiempo a la velocidad de una vena. Quiero quemar el aceite y dejar la cama sin hacer. Hacerme amigo de la noche y alejarme de las madrugadas sin ti. Quiero quemar el aceite. Ser pasto … Sigue leyendo Quiero quemar el aceite.

Ella dijo "ok"

No te quiero. Te amo como el principito le dijo a la rosa que la amaba. No te quiero. Te amo como los abuelos se aman en el lecho de muerte. Solo te quiero feliz, sonriente, solo te quiero siendo tu. Escupiéndome a la cara el manantial de tu boca, el agua que provocas. Solo … Sigue leyendo Ella dijo "ok"

Fiesta en el tejado

Ésta mañana había fiesta en el tejado. Se escuchaban canciones y alboroto por todas partes. En la planta intermedia, tiembla algún cimiento cargado de verdad. Y revolotean las mariposas en los charcos escupiendo el néctar de alguna flor. En el sótano, tiemblan las mareas a su paso. La luz está exenta de sombras y las … Sigue leyendo Fiesta en el tejado

El jardín de los inciertos.

El trovador del frac te recita. Pincha aquí. Pasa. No dejes un minuto tus pies afuera. Quiero provocar todos los síes del mundo afirmativo para que nunca te pares en seco. Quitarte la piel muerta que cubre esa montaña de emociones negativas tan vivas. Traspasar la celosía que te separa del cuerpo y te conduce … Sigue leyendo El jardín de los inciertos.

La soledad del gato.

El Trovador del Frac te recita. Pincha aquí Me duelen los abrazos que no te doy. Las cosas que no nos suceden y el tiempo que se escapa con la fuerza de los ríos. Me duelen los vientos que no soplan. Las miradas que se pierden en la opacidad de un pixel. La sonrisa tímida … Sigue leyendo La soledad del gato.

Poema en cinco minutos.

Te confieso, que no soy quien crees. Que no estoy aquí, que quiero estar en todas partes, y en todas contigo. Te confieso, que no soy quien crees, que romper la lupa que nos separa hará que nos veamos mas cerca, mas nítidos. Soy ese que se esconde detrás de los coches Soy ese que … Sigue leyendo Poema en cinco minutos.

El más absurdo de los incendios.

El trovador del frac te recita. Pincha aquí. Ahora, que hay espacios por llenar. Que si, que es hora de incendiar de fe los pliegues del corazón sin tener en cuenta otras cordilleras. Sentir el pulso entre tus dedos de un escalofrío que será pasto del recuerdo. Que si, que hoy no es tarde para … Sigue leyendo El más absurdo de los incendios.

Cuaren vena.

Los recuerdos barnizan los vértices gastados de la nostalgia. La realidad y los sueños comen del mismo plato y tras el postre, ya nada será igual. Dicen, que este tiempo nos enseña a no juzgar las acciones de otros. Dicen, que ya no es necesario abrir algunas ventanas para respirar el aire de la calle. … Sigue leyendo Cuaren vena.

Ahora que duermen las bestias.

Que bien te sienta ser tú. Qué bien te sienta llorar cuando nadie se lo espera. Qué bien te sienta cuando recorres cada arruga de tus labios con mis manos tan frías. Qué bien te sienta abrir las ventanas y dejar entrar el aire fresco, ahora que duermen las bestias. Qué bien te sienta regar … Sigue leyendo Ahora que duermen las bestias.

Entre lo único y lo importante.

Hay algo en el ambiente que extorsiona.  Hay vidas que arrastran serpientes y sacian su sed de saliva en los rincones.  Hay personas. Personas que comen desiertos, y de aquellos espacios esta mugre que cubre el vacío de tus manos. Hay tiempo para el cambio y espacio para el tiempo. Hay sudores que matan y … Sigue leyendo Entre lo único y lo importante.